sábado, 19 de mayo de 2007

Móvilmanía (por Hacha)

Hola a todos: aquí os presento a mi simpática, guapa, inteligente y fantástica novena hermana: Hacha. Curiosamente se parece mogollón a mí. Que no deja de ser una suerte... Además es obediente. Después de meses de requiebros ha accedido a hacer un post para mi blos, y velo aquílo el susodicho, sobre un elemento recurrente en su vida: la móvilmanía. Es decir, ese fenómeno por el que una persona, aparentemente normal e insertada en la sociedad informacional, le coge manía a los móviles.

Aquí, el relato:

"Los móviles, maravilla de la tecnología. Tienen juegos, hacen fotos con flash, puedes ver la tele y el correo electrónico, escuchar música... dentro de poco plancharán camisas y esperarán a tu Pepe en la puerta cuando venga borracho. Lo que no sabía es que existen (Aleluya!) móviles acuáticos. A buenas horas. A saber lo que me he gastado en móviles.

Mi primer móvil vino a la vez que mi primer novio, a los 18, era un Alcatel conocido como "er ladrillo". Amarillo. No tenía sonidos polifónicos ni pantalla a color, pero podías hacer pesas con él, anda. Y nunca, nunca se te perdía de vista.

Pero como en algunos bolsos no cabía, me pasé al por entonces coqueto Nokia 3210. Jo, es que tenía juegos! y lo que era más útil, vibraba...Y vibró, vibró hasta que a Josito, el niño que cuidaba de cuatro años, se le ocurrió que era más divertido deslizar mi móvil que su coche de juguete por la bañera. Con el agua hemos topado. De nada sirvieron mis mimos,la sesión de secador ni meterle papel higiénico, la pantalla se leyó a partir de entonces a rayas. Lo cual agudizó mi imaginación para leer mensajes...

Cuando me dijo adiós definitivamente me agencié uno de mi hermana previo pago de 30€. Monísimo, pequeñito, turquesa, tan ligero que te lo metías en el borde del pantalón de pijama y te olvidabas de él. Y te olvidabas, y te ibas a mear,te bajabas el pantalón y oías "clonc". Mierda. Otra sesión de secador y no tenía ni cuatro días el móvil. Esta vez fue K.O. Nunca más se encendió.

Luego me compré otro, un Sharp GX15. Resistió dos meses. Lo que tardó mi pequeño parásito en babear con su boca desdentada hasta el último rincón. Dejó de tener sonido.

Por último hago un chanchullo para que la compañía me de un teléfono nuevo, precioso, el Nokia 6103, gratis, con cámara, sonidos, tna ligero tan ligero como el turquesa anterior. Tan ligero que acabó su vida de la misma forma. Esta vez pasé de secador...si ya sabía que iba a tener un lisiado!

Para terminar la historia tengo un móvil preciosisísimo, Samsung E370; es pequeño, bonito, lo tiene todotodotodo y nunca, nunca, jamás me acompaña al baño. El próximo es acuático seguro."

Y ahora, por favor, todos juntos:

TE QUEREMOS, HACHA

P.D. Todo lo narrado en este post no es que esté basado en hechos reales: es que es rigurosamente cierto. Y además de cierto, es verídico. El recuento es de cuatro móviles perdidos por exceso de humedad: uno por submarinismo en la bañera, otro por babas de bebé y dos por caída libre al WC patrocinada por el acarajamiento de Hacha.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Estos son los consejos que me dieron a mí por el tema de electrónica + agua:

- Al recoger el aparato después de que se haya mojado no encenderlo. Si lo enciendes y está húmedo se jode.

- Se puede usar un secador, pero nunca con aire caliente (también se jode, pero no sé por qué)

- Lo mejor es sumergir el móvil o mp3 en un tupper lleno de arroz (ehm... sin cocer) y dejarlo un día. Se ve que el arroz absorbe la humedad


Si le enchufas un secador a máxima temperatura, después de haberlo tratado de encender cuando aún estaba húmedo, lo del arroz es una pérdida de tiempo. Te lo digo yo :)

Anónimo dijo...

Ah... te queremos Hacha

Gato dijo...

Gracias, Abe, y bienvenido. Continuamos la reunión... ¿alguien tiene algo que contarnos?

susurro dijo...

Pues nada que ver con el agua, porque los móviles que he tenido me han durado un webo, han muerto por las baterías.
Un besote, me ha encantado el post de Hacha.

Anónimo dijo...

No sé si felicitarte o no, no vayas y te lo tomes a mal, pero creo que acabas de inventar la primera palabra en español con dos acentos.

Anónimo dijo...

Jajaja me parto, ha relatado la historia de mis primeros móviles... Que además coinciden hasta en los colores y modelos!!! Mis otros móviles tuvieron muertes más atroces: un motorola perdió la vida en una olla de arroz hirviendo y otro se suicidó desde una atracción de feria...

neblina dijo...

juar! yo viví el suicidio del movil de un amigo con doble tirabuzón y caida libre en un mini, que yo portaba.... y se enfadó un montón, creo que del ataque de risa que nos dió, el movil tenía exactamente 3 horas....

Anónimo dijo...

He escrito en un blog!!¿esto se puede poner en el currículum?jejeje

Gato dijo...

Susurro, es que Hacha mola mil.

Mártínéz, me lo estuve pensando mogollón...

Bec, bienvenida. Qué chungo el del agua hirviendo, tú...

Neblina, tener un móvil nuevo maravilloso es como tener un peluco caro: te hace sufrir como si fuera tu hijo cuando le pasa pasa algo. No merece la pena poseerlos...

Anónimo dijo...

Pues entonces te felicito, porque además queda de lo más propia.

Gato dijo...

Hacha, yo nunca usaría ésto para conseguir un trabajo, cielo.

Gato dijo...

Martínez, ¿Cuálo?

Anónimo dijo...

Jaja. En mi pueblo también se dice cuálo.

Eva Luna dijo...

A mi se me rompen de tanto hablar, y de las hostias que se me pegan, no es tan glamouroso, pero infinitamente mas caro, porque he perdido la cuenta de móviles que llevo...
me encanta la palabra biacento, el móvil babeado, y el móvil en arroz hirviendo jijjiji

Be dijo...

Jo, Hacha, como te entiendo. A mí una vez se me cayó el móvil a la bañera mientras hablaba. Vivió un par de horas más, el pobrecito.

eρHedro dijo...

A mí tan sólo me lo robaron en el trabajo... tan sólo... jsdptaaaaaa.
Bravo, un post graciosísimo.