El síndrome Madonna

Ante todo, mucha calma

Zarpazo de
Gato
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1/15/2012 01:03:00 PM
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arañazos
Etiquetas: fenómeno pescadilla, reflehsiones y asercamientos antropo-lógicos, reputación

Zarpazo de
Gato
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1/01/2012 06:15:00 PM
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arañazos
Etiquetas: colores de cristal para mirar, fenómeno pescadilla
¿Cuántas veces habéis visto a una persona hacer una maniobra impensable en el coche? ¿A qué habéis atribuido semejante hazaña? ¿Torpeza, estupidez, descoordinación?
Zarpazo de
Gato
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12/17/2011 02:14:00 PM
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arañazos
Etiquetas: colores de cristal para mirar, nueva cateta en la ciudad, reputación
Zarpazo de
Gato
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12/03/2011 02:39:00 PM
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arañazos
Etiquetas: Rebi, un gato es toooorrrrpe
Rebi me vino con un cartoncito azul a casa.

Zarpazo de
Gato
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11/21/2011 11:37:00 PM
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arañazos
Etiquetas: nueva cateta en la ciudad, reputación
Después de sufrirlo durante meses, como las hemorroides, en silencio, voy a escribir sobre ello. Este es un post de "it's my party and I cry if I want to", o más bien,"es mi blog y me lo follo cuando quiero". Así que corazones sensibles necesitados de rosa y de historias en las que todo sale bien, debéis dejar de leer desde aquí.
Martínez, fundador de MM (Martínez Mercenarios S.L.) es lo que viene siendo conocido como un puto loco de los cojones. Hoy dice A, mañana dice B, y pasado H. Todo el mundo está en su contra. Todo el mundo es, parafraseo, un "pigmeo intelectual" que no sabe ni atarse los cordones de los zapatos. Puede decirte ahora mismo que te agradece mucho que le escuches e intentes solucionar el problema que se acaba de inventar, y exactamente tres minutos después, decirle a Carol, su secretaria, que no le escucho ni hago nada por él porque no me da la gana.
Y va in crescendo. Como ni familia ni amigos le soportan desde hace tiempo, su círculo se cierra. Así que ha de llenar sus fines de semana con otras compañías. Por éso se dedica a llamar a todo cristo (de la empresa) en fines de semana y festivos, para que vengan a trabajar con él. Como es el jefe, la gente se acojona y le coge el teléfono, claro. Y así tengo yo a una horda de mercenarios y secretarias hartos, quejándose, pero cediendo a los chantajes de este cabrón cada vez que los reclama.
Un gato quiere matar. O al menos, ver morir. Martínez Junior y Raravis se niegan a hablar con su padre. Las excusas son variadas, desde "yo no tengo ascendencia ninguna con mi padre, no va a servir de nada" hasta "no me sale de los cojones".
Pero todo lo que se ve que está fatal y parece insostenible tiene una tendencia inevitable a empeorar, para demostrarme lo equivocada que estaba. Así que, como tres jefes eran poca cosa, esta semana recibo una llamada:
- ¿Gato?
- Sí, soy yo, dime, Luci Mari.
- Te llamo porque, no sé que te habrán dicho mis hijos, pero tienes que ponerle una secretaria a mi marido YA. Porque yo no pienso soportarle un fin de semana más así.
- Discúlpame, Luci Mari... estamos buscando a gente, pero no es posible tenerla tan rápido. La empresa de trabajo temporal nos ha mandado un perfil de una mujer de 47 años, que a Martínez no le ha parecido adecuado. - el hijo de la gran puta las quiere jóvenes, para que además de aguantarle sin cuestionar nada por la falta de experiencia, estén buenas- y sigo buscando. Además de que saldría como a 200 € por fin de semana y tus hijos no están dispuestos a pagarlo, aunque éso sería una solución a corto plazo -mientras encontramos a una pringada, que pringado tampoco le va bien, que necesite aceptar un curro mal pagado para trabajar hasta las 10 de la noche y los fines de semana, aguantando a un ególatra esquizoide-, ya que buscamos a una secretaria a media jornada que cubra cuando Carol termina la jornada: noches, viernes por la tarde y sábados.
- No me digas que con la crisis que hay no vas a encontrar a nadie, será porque no quieras.
Un gato se muerde la lengua. Mucho.
- Estamos haciendo lo que se puede, Luci Mari, tenemos mucho trabajo además de esto. Voy a hacer lo que pueda, pero no te garantizo que hayamos encontrado a alguien antes de este fin de semana.
- Mira, Gato, soy la accionista mayoritaria de Martínez Mercenarios S. L. y tienes que hacerme caso a mí. Me da igual lo que te digan mis hijos, así que consigue a alguien ya. Que se acerca el fin de semana y me lo mandáis a mi.
WTF???
¿Que YO, currante de vuestra jodida empresa, TE MANDO a casa a TU puto marido en el fin de semana? ¿¿Pero es que aquí nos hemos vuelto todos locos??
Mientras tanto, el otro me cuenta que piensa en cuchillos, en matar a su mujer y a sus hijos. Y me entero, por el financiero, de que cierto intento de agresión ya ha sido cometido. Pero como nos gusta demasiado el dinero, negociamos con el loco, tapamos y maquillamos, y seguimos adelante. Que la pasta está por encima de la dignidad, la ética y otras mamarrachadas por el estilo. Éso sí, que las consecuencias de ese pacto perverso las apañe otro. Asalariado a ser posible, que no pueda negarse.
Un gato recomendando psicólogos desde mayo. Mi mayor triunfo ha sido conseguir que el cabrón de Martínez pida cita. Seis meses después. Ahora sólo falta que vaya. Y que le sirva de algo. Casi nada. Aunque mi diagnóstico definitivo es que no padece ningún trastorno de personalidad: se trata de un malvado frustrado porque no cuenta con el poder de antaño para joder al prójimo, y esa frustración creciente le hace pegar las dentelladas y justificarse con mentiras increíbles que sólo él se cree ("tengo un cáncer, me voy a morir y esta empresa se hundirá conmigo", "si hubiera tenido un cuchillo en aquel ascensor, hubiera matado a mi hijo", "tengo demasiado trabajo y necesito una secretaria el fin de semana", "puedo morir matando" y un laaaargo etcétera).
Y yo que pensaba que había vivido mucho y que estaba preparada para situaciones surrealistas en empresa. Chúpate ésta, gato imbécil.
Zarpazo de
Gato
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11/20/2011 01:52:00 PM
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arañazos
Etiquetas: encuentros en la tercera fase, flotando sobre el caos inherente a la existencia; ahí queda éso, gafismo exacerbado
Un gato es de Castellón de la Plana. Lo ha sido siempre. Si tiene algo más de pecho en un momento dado, es porque tiene la regla, o ha engordado (el triple de culo y de piernas que de tetas, por supuesto) o las dos cosas a la vez.
Pero después de una adolescencia miserable al lado de dos amigas (las gemelas buenorras, tetas de la 105 C desde los trece años), un gato acabó por aceptar lo que había y sacarle partido a la ropa como mejor pudiera.
Heme aquí que, sin embargo (y como ya contó Misia en una ocasión) me entero con 34 años de que llevo toda la vida con la talla de sujetador equivocada. A todas las que tengáis dudas, coged una cinta métrica y comprobad vuestra talla en esta tabla de la wikipedia.
Ni que decir tiene que me he sentido aliviada al saber que hay sujetadores que no me van a sacar las mollas de la espalda, triturándome el contorno para que la copa tenga la medida adecuada para mis pequeñas. Pero ha llegado el momento complicado de la historia: comprar un sujetador de mi talla. Que no hay. Debe ser que las mujeres con una espalda así de ancha deberían tener más tetas... así que mi talla con mi copa A (la copa de las de Castellón) no se compra fácilmente.
He ido en distintas ocasiones, a distintas tiendas, a lo largo de los últimos dos meses, buscando un sujetador de mi talla, no sólo no he llegado a encontrarlo y comprarlo, sino que he terminado de comprobar que hay dos grandes perversiones a las que las mujeres españolas nos tenemos que enfrentar para comprar lencería.
La primera, la de que se nos llame imbéciles. Como en el anuncio del sostén chungo de la teletienda:
- ¡Un ochenta por ciento de las mujeres llevan una talla de sujetador equivocada!
Lerdacas. Si es que somos unas lerdacas. El hecho de que haya cuatro copas distintas entre las que se mueven la mayoría de las mujeres (que se fabrican en España escasamente) y otras siete u ocho en el resto del mundo (que aquí ya ni las contemplamos), puede tener algo que ver... Ya que en la mayoría de sitios venden sólamente la puta copa B.
¿Qué podemos hacer entonces las pechiplanas, tetorrillas y supertetorras? Pues pillar la copa B que mejor se adapta a lo que tienes y conformarte con triturarte la espalda, comprar extensiones o hacerle un nudo en la espaldilla al sujetador (recuerdo a las gemelas tetudas hacerlo, para que aquello sujetase algo). Sí, puede que el 80% de las mujeres no seamos gilipollas: tenemos en el mercado lo que tenemos y con éso nos tenemos que vestir.
Yo he descubierto que en el Tajo Británico, que lo venden teóricamente TODO, y cobran bien por ello, sólo puedo comprarme un sujetador de mi talla en la marca Calvin Klein. Que me parece un timo, así que me niego.
Pero viene la segunda perversión, que nos afecta más a las de tetas pequeñas o normales: el afán por enfermarnos a todas con el síndrome de la teta amígdala. El mensaje es el siguiente: "si tienes una copa A o B, tienes las tetas pequeñas. Así que te vamos a ayudar metiéndote relleno de cojines en el sujetador, porque tan plana como tú no se puede ir a la calle, nena". Además, nueve de cada diez veces el relleno será integrado, así que no se lo vas a poder quitar aunque el resto del sujetador te guste.
Resultado número 1: la teta balón de rugby. Tienes una teta de relleno dentro del sujetador, y la tuya sobresale por arriba, de suerte que la glándula mamaria acaba haciendo desaparecer las clavículas. Que queda muy fino con un escote, oye. A veces el volumen de relleno es tal que cuesta mantener el pezón dentro del cacillo, pero bueno, mal menor.
Resultado número 2: el fiasco. Sí, porque si con el push-up se consigue una estupenda hard on, cuando dejamos de push, cabe la posibilidad de que pasemos de on a off. Una putada. El hombre se siente traicionado y la mujer... pues se siente menos.
Y me jode sobremanera, porque hay miles de cuerpos estupendos, pero si se empeñan en meternos prótesis para corregir algo que no es un defecto, acabamos pensando, el día menos pensado, que lo mejor es invertir en unas tetas de silicona. Y así ya estaremos bien.
Desde aquí, y con la acritud que me dan mi mala leche hormonal y genética y mi hartura vital, reivindico:
TENGO LAS TETAS QUE TENGO Y ME PARECEN BIEN.
A tomar por culo fabricantes, distribuidores y dependientas del corte inglés "este queda fantástico, deberías probártelo". ¡¡Tus muertos, que no quiero que me revienten los botones de las camisas!! ¡que si me vendes este sujetador, me tengo que comprar un armario nuevo, hombre ya!
Chicas, todas vuestras tetas son perfectas. Que nadie os diga lo contrario. Coñio.
Zarpazo de
Gato
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11/02/2011 12:20:00 AM
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arañazos
Etiquetas: fashion, Main Kaf, reflehsiones y asercamientos antropo-lógicos