miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cuando suena la ocarina

Ya os conté que en Alienigen Hotels nos habían traído otro jefe: GEB, o la gran esperanza blanca. Pues hace tiempo que lo sé, pero no era la gran esperanza blanca.

Un gato ha estado pensando mucho, sobre todo desde que pudo despegar los ojos de su intrigante cara, llena de gestos ambiguos; una cara de la que no se puede sacar absolutamente nada. Cuando desvió los ojos de la cara y pudo mirar sus manos, descubrió unas falanges atrofiadas, finas, como débiles garras. Volvió a su semblante y se encontró con aquellos ojos separados, y se dio cuenta de que no poseía la visión binocular. Entonces empezó a elaborar la teoría de que en la nave nodriza habían pensado en abducir a un terrícola, colarle un microchip en el cerebro, alienigenizarlo, y traerlo al corporativo para hacernos de jefe.

Estando inmersos en el diseño del HR Corporative Alienigen Project, lo que pasó es que un pajarraco se le coló en un agujero de desecho de la nave. Los científicos alienígenas pensaron que podían hacer una prueba con el bicharraco, así que le implantaron un microchip, le trataron genéticamente hasta que perdió la pluma y desarrolló chicha (se pasaron un poco, tiene tripa ascendente), y le hicieron visionar la televisión pública durante 600 horas seguidas, con lo que consiguieron que aprendiera el lenguaje humano y que dijera memeces una detrás de la otra. El tema de las garritas y los ojos dispersos no les quedó demasiado bien, pero hay que pensar el criterio alienígena sobre la estética humana deja mucho que desear... Y ellos se quedaron conformes. Además, su capacidad de diarrea verbal inconsistente le haría pasar inadvertidamente por alto mando directivo de Alienigen Hotels.

Entonces nos lo enviaron. Cuando llegó, no nos transmitía claramente ninguna emoción propia de humanos: claro, porque no era humano. Era un pájaro alienigenizado.

Mientras tanto, Churrascomán está mosqueadísimo, pero se defiende con el sarcasmo. Una tarde, un gato fué a trabajar en previsiones de costes. Churrascomán llegó muerto de risa a su despacho. Le enseñó cómo jugar una partida de dominó en su iPhone. Le enseñó el edificio del corporativo en google earth. Un gato le propuso salir a saludar a la ventana y verse. Le tocó el piano, y también la ocarina. Y le dijo con aires de loco "y esta canción... se la dedico a Gato, para... que pase... una feliz navidad..." y soplaba en su iPhone mientras tocaba la pantalla, emitiendo notas caóticas de ocarina...

Viernes 21, 13:55 de la tarde (final de jornada laboral de HR)

(Ring-riiiing…!)

PAJARRACO: Hola Gato, necesito hablar contigo.

GATO: Me pillas en el coche, iba a comer y después tengo cosas que hacer en el hotel… ¿es urgente?

PAJARRACO: Sí, es urgente.

GATO: ¿Qué ha pasado? ¿Me puedes decir qué necesitas?

PAJARRACO: Hablar contigo.

A tomar por culo. Nada de comer; el gato pega un volantazo y va al corporativo. Allí se lo encuentra con su expresión de aguilucho “mamá, dame a mí ese gusano¡¡a mí, a mí!!!” y le suelta:

- Verás, es que el lunes acaba tu contrato, y te tocaba hacerte indefinida, pero yo llevo aquí dos meses, y no te conozco lo suficiente, así que tenemos que cambiarte de empresa y hacerte un contrato de seis meses para que yo pueda evaluar si eres la persona adecuada o no, que yo creo que sí, pero no lo sé.

- ¿¡Qué?!

- …

- Mi contrato estaba preparado como indefinida, y vence el lunes, ¿Y me lo dices AHORA?

- Pues… sí.

- ¿Sí? Pues tú has entrado hace dos meses pero yo entré aquí hace nueve, con unas condiciones. Y éste no era mi trato. ¿Urgente? Ésto NO es urgente. Lo has hecho urgente tú ahora, porque hace tiempo que lo sabías.

- Lo siento, es lo mejor que puedo ofrecer.

- ¿¿Que es lo mejor que me puedes ofrecer??

- …

- Pues dame el fin de semana para pensar; pero no me voy nada conforme. Nos vemos el lunes.

Y dando un palmetazo en la mesa, se levantó con furia, taconeó hasta la puerta, cruzó la siguiente estancia y cerró la segunda puerta de un hostiazo.

Lunes 24, 09:00 horas, (día de vencimiento de contrato)


Un gato llega al trabajo y le mientras conecta su portátil, le cuenta la historia Sberrow, que flipa. “No me lo puedo creer. Actualiza tu currículum”. La verdad es que el gato ya se había hecho foto para el currículum el viernes por la tarde, y se había dado de alta en varias páginas, y mentalmente se había preparado para quedarse en paro y empaquetar sus cosas para ir a casa de papá y mamá de Chershire en donde no le faltarían las lentejas. Hasta se planteo que se cerraba el ciclo de la isla, 7 años, cambio de estrellas, hostiazo y vuelta a empezar.

La contraseña de su Outlook no funciona. Pregunta a IT y le dicen que piden una nueva. Tarda mucho. Sberrow y ella especulan: va a ser que ahora me llaman de central y voy a por mi talón. Sberrow se ríe. Pero creo que en el fondo se lo piensa. Qué marrano, qué cerdo es el pajarraco. Al final llega la contraseña y entra en su mail. Sin novedad en el frente...



Continuará...

6 comentarios:

Elco dijo...

pues sería una gran guarrada... tal vez si el pajarraco viera que es de dominio público pensaría rápidamente lo que no fue capaz de evaluar en dos meses... ánimo, más vale pájaro en mano...

Mary Lovecraft dijo...

qué hijos de puta, de verdad nunca puedré decir 'ya lo he visto todo' en la selva de mercado laboral

hay que joderse

mucha suerte...o llegado al punto, que todo termine como deseas ahora.

un beso

Misia dijo...

¡No nos dejes así, gatín! ¿Qué has pasado???? Si abandonas s´illa vente pa Madrid :)

Corresponsal en Palma dijo...

be water my friend... (hay que joderse)

Eva Luna dijo...

Y bien?????

Gato dijo...

Bienvenido, Elco. Las razones reales no son su necesidad de evaluarme; o necesita mi hueco eventual para hacerse con alguien suyo en mi lugar, o me liquidarán para reducir plantilla del departamento. Claro, doble jefe es muy costoso...

Marilov, hay historias mucho más sangrientas que la mía. Así que por ahora me voy a dar con un canto en los dientes que no tengo mi culo en la cola del paro. Todavía.

Misia, soy un gato geográficamente abierta, mi currículum lo dice. Y preferentemente a Madrid, también ;). Por cierto, ¿acogerías a un gato la noche del 17 de diciembre, y quizá el 18? Después saldré para la casa de los de chershire.

Corresponsal, pues sí. Efectivamente: si no ésto, pues aquello, y si no, pues lo de más allá. Siempre habrá alguna decisión de emergencia que se pueda tomar...

Eva... ya tienes la segunda entrega, :D. Flípalo.