domingo, 8 de marzo de 2009

Podría ser peor

- Mmmmhhh, es extraño. Juraría que había dejado el sobre con el dinero y las facturas aquí.

Y Gato Holmes revolvió la casa entera buscando el sobre. Bueno, revolver su casa entera es cuestión de media hora, así que por precaución, la revolvió tres veces.

- Mmmmmhhh, ¿Habrá venido el casero, y como le dije que dejaría el sobre, lo ha cogido?

Y cogió su teléfono y llamó al casero sindicalista (sí, estoy rodeada).

- ¡Hola casero! Soy gato. Mira, ¿has venido tú a casa y has cogido el sobre que te preparé con el dinero de la luz y el gas?

- No, yo no he ido a tu casa…

- ¿No? Mmmmmhh… bueno, seguiré buscándolo. Es que lo tenía aquí encima y hace dos días que no lo veo y no lo encuentro… Bueno, ya aparecerá.

- Me estás asustando…!

- ¿Asustando? ¿Por qué?

- Pues porque yo nunca he cambiado la cerradura de la casa.

- ¿Qué? ¿Estás diciendo que puede haber entrado alguien?

Así que Gato Holmes empezó a mirar sus cosas. Las joyas (juas, los pendientes de plata de la abuela y el anillo de jelou kitty) estaban. La tele de plasma que nunca me he comprado no se la habían llevado. El DVD que no tengo, tampoco. Ni la Pleiesteishon que jamás tendré. Es lo bueno de ser pobre, que no pueden robarte demasiado. Claro que el jamón seguía colgado en la cocina. Y Cerdinstein estaba en su sitio. ¿De verdad han entrado a robar? ¿O soy una alcornoque y he tirado el sobre a la basura?

Entonces Gato Holmes observó la casa: estaba desordenada. Exactamente igual que siempre. Se rascó la barbilla…

- Mmmmhhhhhh…

Decidió llamar a Watson.

- ¡¡¡Jooooo!!! ¡¡¡Creo que me han entrado a robar y se han llevado el sobre con 78 euros que tenía para el caseroooo!!! ¡¡¡¡BUUAHAHAHAAAH!!!!

- Cariño, ¿Tienes botellas de cristal vacías?

- Sí.

- Pues ponlas delante de la puerta, así si entra alguien, se caerán y te enteras.

- ¡¡¡BUAAAHAHAHAHH!!!

- No llores cariño, mañana cojo un avión y voy para allá. Tranquila.

Al día siguiente Gato Holmes y su rebilo amigo Watson inspeccionaban la casa.

- Podrían entrar por la terraza.

- Cierro siempre con llave.

- Pues sólo pueden entrar por la puerta.

- Elemental, Rebilo Watson. Sí, tienen llaves.

- ¿Has hablado con el casero?

- Sí, dice que ha pasado gente muy rara por aquí.

- Cómo mola.

- Sí, cómo mola. Pero los de abajo vivieron aquí. Pueden conservar llaves. ¿Quién lo puede tener más fácil? El casero dice que no, que son muy buena gente, pero yo creo que tienen que ser ellos.

- Pues vamos a comprobar que entren.

- Sí, yo he pensado en poner un montoncito de harina detrás de la puerta y cuando entren, la moverán –vale, era una idea estúpida pero fue la primera que se me ocurrió. Luego mejoré y pensé incluso en el artilugio que les tira un cubo de pintura en la cabeza, a lo “Solo en casa”.

- ¡¡Halaaa!! Pero niña, pon una media o un calcetín, que no se note…

Y Watson acompañó a Holmes el fin de semana para consolarla y después se volvió a Plutón.

Holmes, cada mañana ponía el calcetín tras la puerta, y cada tarde comprobaba que seguía en su lugar antes de abrirla del todo. Y pasaron unos cuantos días. Hasta que un buen día (bueno, en realidad fue un mal día, venía del trabajo después de esta bronca) asomó la cabeza y vió el calcetín deslizado todo el arco: HABÍAN ENTRADO.

Volvió a comprobar, joyas, jamón, Cerdinstein. Todo en orden.

No lo entendió. Aunque se quedó más tranquila de saber que no estaba loca, no había tirado a la basura un sobre con 78 euros.

Tomó medidas de la cerradura y se fue a comprar una nueva a Ferretería Mateo que tienen de tot y mes y mola mil. Y volvió a casa con su supercerradura nueva y un par de destornilladores y unos alicates que no pudo evitar comprar. Toda mujer debe tener de fondo de armario cinco camisas negras, una falda de puta, dos pares de tacones de vértigo, un destornillador normal y otro de estrella, alicates y martillo. Y con eso está preparada para la vida moderna.

Cambió la cerradura, cogió su llave nueva… y dio el caso por cerrado.

Hasta ayer.

Porque ayer tuvo un despertar revuelto porque antes de ayer estuvo haciendo cuentas. Alquiler + préstamo de Leoncio+ seguro de Leoncio+ impuesto circulación+comer+gasolina+viaje a Papúa= -300. Y eso tirando de tarjeta.

La última ver que Cerdifante se suicidó me sobró para pagar los 500 euros de la fianza de este piso.

Esta vez Cerdinstein tenía una sorpresa… Mis ladrones lo habían mancillado. Habían dejado un puto billete de cinco euros rajado por varios sitios de intentar sacarlo con el cuchillo… y en total había menos de 20 euros.

Quizá creéis que tengo mucha imaginación… Pero desgraciadamente no tengo tanta. Quiero calzarme mis zapatitos de Dorothy.

13 comentarios:

Rebilated dijo...

- ¡¡Halaaa!! Pero niña, pon una media o un calcetín, que no se note…


Un tío listo el watson ese ]:D


En fin, como creo que te he dicho unas 232835 millones de veces... ya verás como las cosas mejoran, poco a poco... y además le cae un cascote en la cabeza a los profanadores de cerdinstein.

Además, ya sabes que hay gente por... por ahí ( ;P ) que no va a permitir que te falte un plato caliente ni un techo bajo el que cobijarte.

Jezabel dijo...

>>s lo bueno de ser pobre, que no pueden robarte demasiado.

XD

Corresponsal en Palma dijo...

pero a que niveles estamos llegando, que los ladrones se dedican a hurgar en una hucha de cerdo... será la crisis...

Corresponsal en Palma dijo...

pero a que niveles estamos llegando, que los ladrones se dedican a hurgar en una hucha de cerdo... será la crisis...

Misia dijo...

Ay, mi niña, qué pena de cerdifante saqueado.

Bueno, al menos ya has cambiado la cerradura y puedes estar más tranquila.

Y por las escaleras mira mal a los vecinos de abajo, como con cara de malota, para que se anden con ojos.

Eva Luna dijo...

Ladrones que entran con llave, se llevan dinero de una hucha, de un sobre y dos facturas que encima, no pagaron. Como esta el patio no??

Chirly dijo...

Gatíssimo, ya ni siendo pobre se libra uno. Cagontóloquesemenea. Pon una cámara en Cerdistein, o algo.

Kisses from la incertidumbre

Nahi dijo...

Muy fuerte lo tuyo, vamos, jejeje.
Se lo cuentas a cualquiera y no se lo cree.

Anónimo dijo...

Podrías ir sigilosamente y esparcir basura en la puerta de tus vecinos, o huevos podridos.
Ya que te han jorobado que se jarten de fregar.

The Inner Girl dijo...

El método de la harina molaba más que el del calcetín, dónde va a parar.

Pos vaya plan, niña. :( Espero que tu economía mejore y que tú te quedes tranquilita y no tengas movidas de rateros.

Anónimo dijo...

Sinvergüenzas!Malaspersonas...la próxima vez que vaya les echo un chorrito de aceite en la puerta de casa... van a bajar los escalones de un tirón sin dientes y con las piernas rotas. Pobre Cedenstein! Violado y mancillado! Esto no quedará asín!!!!

Miss Chain

Anónimo dijo...

Ostras! Pero...es increíble!! No les has dicho nada??? Por lo menos que se queden con la cara de, coño, sabe que hemos sido nosotros! Aunque ya se les haya quedao con el cambio de cerradura, yo no me la perdería...Claro que hay gente con tanto morro que igual hasta te vacilan...Has comprobado que no te falten más cosas?? Porque creo que deberías denunciar, aunque "sólo" haya sido un sobre con 75 euros y lo de la hucha...
Ánimo!

Gato dijo...

Rebilated... la Perli ha empezado por dejarme 200 euros... de amigos me puedo dar un canto en los dientes. Porque éso es sin pedir...

Jezabel, algo bueno tenía que tener...

Corres, Misia, Eva luna... es tan mezquino robar el contenido de una hucha... tan mezquino...!

Nahi, así es mi vida. Increíble en muchas ocasiones. Y me quedan capítulos con una mercenaria y Churrascomán que no tienen desperdicio. Dame dos semanas y te prometo flipar sin licencias literarias ni ciencia ficción. Mierda.

Anónimo... mi cólera es fulgurante pero pasa pronto. A sangre fría no hago nada...

Inner Girl, la montaña era más chachi pero menos discreta, éso hay que reconocerlo. Y contra la precariedad hay cuatro palabras y las prepara Sberrow: "Anticipo-de-la- extra". Suele funcionar.

Miss Chain, Anónimo... me gustaría dejarles una carta en el buzón, tipo "ladrones hijos de puta" pero no acabo de dar con el mensaje ideal.