sábado, 21 de julio de 2012

Maldito fin de semana

Odio mi casa en el fin de semana. Al final voy a tener que mudarme, tirar mil cosas, y perder de todo, pero quizá sea lo mejor que me pueda pasar. Dejar la casa en la que me quedé sola, y que se me cae encima cada viernes por la tarde, cada sábado por la mañana, cada puto domingo.

Y pese a que necesito el fin de semana para descansar, cuando llega, lo maldigo. Ayer estaba de resaca, así que me acosté a las 11 de la noche y me he levantado casi a la una de la tarde. Da igual que haya dormido un montón... levantarse aquí sigue siendo triste igual.

Así que me lío la manta a la cabeza,y  me apunto a cualquier plan que me propongan para huir de aquí, para no estar sola. Pero estoy agotada. A semanas agotadoras le suceden fines de semana agotadores, aunque sean divertidos, y estoy muerta.

Hoy me rescata Miss Chain, que es un amor. Los amigos me cuidan un montón. Y he tenido un par de entrevistas de trabajo esta misma semana, igual hasta puedo conseguir un buen curro en Granada, y acercarme a la aglomeración familiar de los de Chershire (cosa harto difícil por mi profesión y el estilo de empresas de por allí...)

De verdad, me pasan cosas buenas. No sé por qué me empeño en seguir llorando tanto.

Maldito sea el fin de semana.

4 comentarios:

Yamane dijo...

No sé qué decirte, salvo ¡ánimo! A mí tampoco me valía de mucho lo que me decían.

Sé que te encanta tu casa, pero igual mirar un pisito más pequeño, barato y, sobre todo, LIBRE DE RECUERDOS sería lo mejor :)

Una nueva casa para una nueva vida.

Muá.

Gato dijo...

Lo he pensado, Yamane... pero estoy en ese momento tonto en que miro otras casas y digo, es que es peor, por ésto y por aquello, y no tengo piscina, y bla bla.

Lo mismo que me pasa con los tíos. Todos me parecen peores, y no quiero comparar pero me pasa... :S

En fin, tiempo al tiempo y seguiremos pensando.

Bichejo dijo...

Ay pequeña...lloras tanto porque forma parte del proceso. Ya llorarás menos.

Por mi experiencia, si te gusta tu casa y crees que puedes volver a ser feliz en ella, no te muevas de allí.

Gato dijo...

Bichejo, me gusta la casa, el barrio... pero quizá me esté equivocando. Es estúpido seguir haciendo lo mismo y esperar un resultado diferente,¿no? Así que ya no me voy a cerrar a nada. :)

Ahora, estoy hasta las narices de que sea normal llorar tanto. Qué coñazo, oye, :P