viernes, 17 de agosto de 2007

Supermanes

Éso es lo que son. Supermanes. Ellos siempre tienen la situación bajo control. Saben lo que quieren, lo único que tienen que hacer es encontrar el modo de ejecutar los propios deseos. No sé si es una cuestión de educación, de complexión neuronal o qué coño pasa, pero ellos jamás van a admitir que tienen un problema o una duda. Especialmente si se refiere a nosotras. En lugar de eso, de hablar al respecto, la actuación escogida habitualmente es guardárselo y pensarlo internamente sin que se note nada.

Porque ellos saben disimular.

Solamente se les nota que están insoportables, de mala hostia, que les molestan las muestras de cariño, que se les hacen los dedos huéspedes. Pero el problema no lo cuentan, así que en realidad no está pasando nada.

Y lo que una sabe es que de repente tiene un padre o una pareja que es gilipollas, de la que percibe un rechazo poco demostrable pero muy hiriente, y una tensión brutal.

Pero ellos no han dicho nada. No han hecho nada malo. Sólo están ahí, manteniendo el tipo, que son unos valientes que te cagas. Tíos fuertes. Supermanes. Y un día deciden que sí, que les molas de verdad, o su problema se arregla, o les ha dejado de doler la espalda, y vuelven a ser muchachos majos y están contentos. Y tan contentos, como que no tienen ni puta idea de cómo han puesto las tripas del prójimo.

El epílogo de ellos es: crisis interna superada, soy un tipo genial y autosuficiente, he resuelto el problema yo solo y nadie se ha dado ni cuenta. Además mantengo las cosas bajo control perfectamente y disimulo de puta madre. Y lo he hecho yo solito. ¿He dicho ya que lo he hecho yo solo?

El epílogo de ellas es: ea, ya se le ha pasado. A ver qué coño estaría pensando que me ha tenido dos meses expulsada de su mundo, rechazándome, con los intestinos haciéndome nudos marineros y una buena dosis de congoja en el pecho. Si no fuera porque le quiero lo mandaba a la mierda. Aunque puede que, aunque le quiera, la próxima vez que me trate así, lo haga.

Y es que las mujeres tenemos una manía tonta de querer hablar de todo…

19 comentarios:

Perlita de Huelga dijo...

Ostiatu... Que gran verdad!

Mi padre una vez se tiró una semana gritándonos a todos y de una mala hostia acojonante. si lo hubiésemos dejado en la selva de Amazonas, en un año ya teníamos peli de 'criaturamonstruosaqueconsufuriasecomealachicaguapaquecaminasolaenlaselva'. Al cabo de una semana entendimos su rebote: una infección de una antigua operación lo estaba dejando KO y casi le provoca una septicemia. Le tuvieron que operar de urgencia. Eso por callárselo.

Gato dijo...

Es que son más burros, Perli...

Zara_Mandragora dijo...

Antes que nada saludos, proque soy nueva por aquí.

Pufff, no podría estar más de acuerdo con lo que has escrito... El caso es no mostrar nada al exterior y aparentar que no pasa nada, eso sí, la mala leche y los estufidos que no falten :S

A mi chico tenía que sacarle los problemas y las palabras con sacacorchos, ahora tras casi 4 años de relación he conseguido "enseñarle" un poquito y suele contarme las cosas. El procedimiento es el siguiente:
- "¿Qué te pasa?"
- "Nada."
- "Si me lo cuentas vas a encontrarte mejor..."
- "¡Qué no me pasa nada, piiiii!"
- "Bueno, cuando se te pase la mala leche me lo cuentas, que no tengo porque comerme yo tus estufidos..."

A los 5 minutos te lo cuenta.

Reconozco que hay un pequeño chantaje emocional de por medio. Además no siempre funciona la fórmula y la mayoría de las veces se le escapa algún "A las mujeres es que os gusta hablarlo todo".

Lo dicho, que en ocasiones vuelven al estado troglodita-unga-unga prehistórico y una se plantea eso de "le perdono porque le quiero que sino...".

Buenas vacaciones prara todos! Saludos ^^

Gato dijo...

Bienvenida, Zara_mandragora (con tu permiso, si vuelves a pasarte por aquí te llamaré Zara).

Pues, me apunto la metodología y ya si éso te cuento, ;P

Jezabel dijo...

Hay veces que cuando se ponen así les pincharía un ojo.

Pimkie dijo...

Añádele desaparecer durante días sin que nadie sepa dónde se mete, ni coger el teléfono, no responder mensajes, etc. Y tendrás a mi ex.

No sé como le aguantaba, la verdad.

Ahora soy yo quien no soporta que me fuerzen a hablar cuando no me apetece.

martinezconacento dijo...

Que conste que no arrimo el ascua a ninguna sardina, pero para mí que todo lo que expones es aplicable a cualquier persona.

Kitty Pryde dijo...

¡¡¡Ahí va, si es mi padre!!!

Hola!! Llevo leyendo este blog muucho tiempo, pero creo que ésta es la primera vez que comento :S

La diferencia que marca mi padre es que la temporada "jodida" es el 75% de los días, desde que cumplió los cuarenta... ¡¡hace ya once años!! :O Qué suplicio de tío, oyes. Mi madre suele decir en esos casos "es que le quiero más de lo que te imaginas", aunque dice por lo bajini "es que soy gilipollas".

Gato, suerte y ánimo si te ha tocado un espécimen de ésos :D Y, si no, ¡¡corre!! XD

Muchas gracias por un blog genial como éste :) Besinos:

Kitty

Bito dijo...

Aunque pille tengo que decirlo:

Tenéis razón, no hay quien nos entienda, vosotras tran trasparentitas ellas... una día una llora y no sabe porqué, y al minuto después se está riendo y se le pasó el problema. Luego una se despierta una mañanita con un humor de perros y como se nos ocurra preguntar por la regla entonces se oyen gritos y discursos casi feministas aunque realmente la regla tenga la culpa. De humor de sol a humor de lluvía en cuestión de segundos, y a uno no le quedan más cojones que resguardarse en cualquier porche a que pase la tormenta.

Bueno, por no hablar de la manía de preguntar todo setecientas veces... reconocerlo, vosotras no queréis saber la respuesta, os gusta oirla.

(linchadme, linchadme... me lo he ganado por meterme en la boca del lobo)

Jezabel dijo...

>>discursos casi feministas aunque realmente la regla tenga la culpa

Según la Real Academia de la Lengua:
feminismo.
(Del lat. femĭna, mujer, hembra, e -ismo).
1. m. Doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres.
2. m. Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres.


¿Quieres decir que cuando nos baja la regla nos afecta al cerebro y por eso damos discursos que "casi" exigen igualdad entre los sexos?

Jamás me he cabreado porque mi bicho se preocupe por mi regla. De hecho me parece normal que se interese por cuando viene y va... puesto que a él también le influye.

Aunque entre preguntarlo todo 700 veces y no preguntar jamás aunque estéis perdidos en medio del bosque, no hay tanta diferencia.

Kaoru dijo...

¡¡¡Sííííí!!! ¡¡Es totalmente cierto!! ¡¡No soy la única!!

Creía que mi chico era un bicho raro, pero por lo que contáis, veo que lo raro sería que fuera diferente. Lo mejor de todo es cuando lo pagan contigo, y te toca comerte con patatas bufidos, malas miradas, broncas... Ah, sí, y luego vuelven como si no hubiera pasado nada. Asombroso, vamos...

Puff, jezabel, pedir a un chico que pase de preguntarte cada 2 minutos qué pasa (aunque no haya ocurrido nada ni antes, ni durante ni entre medias de las preguntas) es demasiado. Y aunque contestes que nada, siguen... Uff...

Y al muchacho nada más decirle que la excusa de la regla os viene mucho mejor a vosotros que a nosotras. Creo que con lo de "estás con la regla" quitáis importancia a muchos temas y os cubrís las espaldas, como si no fuera con vosotros y sí con nuestras hormonas. Tócate los...

Gato dijo...

Jezabel, sí. Y otras veces todo lo contrario...

Pimkie, puede quedarse una con resaca. Pero como me dijo mi exjefa, a pesar de todo hay que ir con el corazón abierto.

Martínez, sí que puede ser; también es cierto que si usamos el Chi cuadrado de correlación de pearson usando las variables "género" y "manía de guardarse las cosas" nos saldrá un índice de 0,00000001, osea; que ésto a los tíos les pasa mucho más.

Kitty, bienvenida. En padre es jodido, desde luego. El mío una vez estuvo estúpido que te cagas, y al final se fué sólo al hospital. Había tenido 5 anginas de pecho y no se lo dijo a nadie. Paberlo matao...

Bito, bienvenido. Tienes toda la razón: te has metido en la boca del lobo.

Jezabel... creo que no soy la única, y ellos deberían aprovecharse. En los días pre, durante y post regla el carácter puede verse alterado, pero en mi caso, lo que aumenta bastante es el deseo sexual. Bito, ánimo.

Kaoru, inspira, expira, inspira, expira. Y bienvenida.

A todos, ¡¡Haya paz!! ¿O queréis que haga una disgresión flowerpower por el entendimiento entre los sexos? No os la recomiendo, que me pongo muy plasssta yo...

Bito dijo...

A ver, a ver... que yo debo ser medio suicida... si decís que la regla no os cambia el humor apaga y vamonos. Porque SÍ que lo hace, claro que por supuesto que esto no es la excusa ni la razón de todos los males, ni si quiera de la mayoría, ni de un tercio. Es simplemente una generalización como cualquier otra, como las que ponéis vosotras, porque no ni todos los tios son así, ni todos se comportan así.

Habéis de reconocer que somos bastante diferentes, y que para vosotras somos un puzle y para nosotros sois un rompecabezas. Y si vosotras le echáis la culpa a nuestra necesidad de tenerlo todo bajo control, yo culpo a vuestras hormonas. Y tan ancho me quedo.

A sabiendas, por supuesto, que todo esto no es más que una forma bromista o frívola de tratar el tema.

Pues eso. Además, juego con desventaja en número. Que lo sepáis.

p.d. me dice otro machorro por aquí que os diga que vosotras decís que a nosotros nos gusta controlarlo todo, pero a vosotras os encanta controlarnos a nosotros, con lo cual... ¿quién controla realmente todo? ¿eh?.

Achab dijo...

Pues mismamente semos asín. A mucha honra.

Antígona dijo...

Pero qué razón tienes, Gato, me gustaría saber por qué a los hombres no se les ha dicho desde bien pequeñitos que hablar sobre lo que a uno le pasa ni provoca impotencia ni ablanda el cerebro... ¿será lo que piensan? A veces me sospecho que sí, dada su resistencia a hacerlo.

También hay superwomans, que conste, pero creo que son bastante menos. Y también es verdad que a veces nosotras nos pasamos de querer hablarlo todo, pero para ciertos temas me parece que es mejor tratar de comunicarse con el prójimo de la manera más clarita de la que disponemos... que es HABLANDO! Lo demás es meterle a una en un proceso interminable de interpretación que no lleva a ningún lado y que encima acaba haciéndonos sufrir. A ver qué día se enteran estos supermanes!

¡Un beso, guapa!

E. Martin dijo...

Eso define perfectamente a más de una que he conocido (no todas, claro, que no todas son iguales como no todos ellos lo son).

Con la diferencia de que ellas coronaban la faena con un soberano mosqueo porque tu no has logrado adivinar qué coño le pasaba (por telepatía o clarividencia, se supone, que ella te respondía que "nada, nada" cuando le preguntabas) culminando en el famoso clásico "joooo es que no me comprendes"

Gato dijo...

Uigh, E. Martin, qué razón tienes, ahí nos has dao. Nosotras tenemos la puta manía de querer que nos adivinen el pensamiento en dos situaciones: cuando estamos mosqueadas ("me he cabreado con toda la razón del mundo y si no lo entiendes es porque no quieres, así que lo tienes que averiguar sí o sí") y cuando se trata de sexo. En lugar de decir lo que nos gusta más y lo que menos ¡¡¡queremos que nos lo adivinen!!! (también nos da un poco de vergüenza pedir). La diferencia es que, no es que no queramos hablar, que sí que queremos. Queremos que nos hayan pre-comprendido, que tiene guasa.

Antígona, educacional tiene que ser, por narices. Creo que las nuevas generaciones vienen un poco menos cerradas, o éso dice Xau que trabaja con adolescentes...

Capi, si usted lo dice...

Bito, ¡¡Ele los valientes!! ¡¡Allá ellos!!

Anónimo dijo...

Un gran clásico. Qué mujer no lo ha vivido?? Yo no lo hubiera sabido explicar mejor. Corto pero contundente. Puedo citar esta entrada en mi blog, porfiplis??? Con todos los copyrights que quieras... :)

yunoaprende.blogspot.com
(ejem, tengo un pequeño problema con mi usuario de blogger que solucionaré próximamente)

Gato dijo...

Claro que puedes. Bienvenida Comotellames... (que un gerundio se me hace raro...)